Los vehículos eléctricos han sido una de las grandes revoluciones en la industria automotriz en los últimos años. Y una de las empresas que ha liderado este cambio ha sido Tesla, fundada por el visionario Elon Musk. Sin embargo, detrás del éxito de esta compañía no solo se encuentra la innovación y la tecnología, sino también una serie de políticas gubernamentales que han sido clave para su rápido crecimiento.
Desde sus inicios, Tesla ha recibido una gran cantidad de apoyo por parte de los gobiernos de Estados Unidos y de algunos estados, a través de préstamos y exenciones fiscales. Estas medidas han sido fundamentales para que la empresa pudiera desarrollar sus vehículos eléctricos y expandirse a nivel global. A pesar de la retórica del ex-presidente Musk y su alineación con el Partido Republicano en los últimos años, Tesla ha continuado haciendo lobby para obtener beneficios que son defendidos por el Partido Demócrata.
Uno de los principales apoyos que ha recibido Tesla por parte del gobierno de Estados Unidos ha sido a través de préstamos. En 2009, la compañía recibió un préstamo de 465 millones de dólares del Departamento de Energía de Estados Unidos, como parte del programa de Vehículos Eléctricos de Batería Avanzada. Este préstamo fue clave para que Tesla pudiera desarrollar su primer vehículo, el Model S, y comenzar a producirlo en masa. Además, en 2013, la empresa pagó este préstamo en su totalidad, con intereses, cinco años antes de lo previsto.
Otra forma en la que el gobierno de Estados Unidos ha apoyado a Tesla ha sido a través de exenciones fiscales. En algunos estados, los compradores de vehículos eléctricos pueden recibir un crédito fiscal por la compra de un Tesla, lo que reduce significativamente el costo del vehículo. Además, la empresa también ha recibido exenciones fiscales para la construcción de sus fábricas en algunos estados, lo que ha permitido una expansión más rápida y eficiente.
Pero no solo el gobierno federal ha apoyado a Tesla, también algunos estados han implementado políticas favorables para la empresa. Por ejemplo, en California, donde se encuentra la sede de Tesla, se han establecido incentivos para la compra de vehículos eléctricos, así como también se han implementado regulaciones más estrictas para reducir las emisiones de gases contaminantes. Estas políticas han sido fundamentales para que Tesla pueda vender sus vehículos en este estado y para que los consumidores se sientan motivados a adquirir un vehículo eléctrico.
Además de los préstamos y las exenciones fiscales, Tesla también ha recibido apoyo del gobierno en la forma de incentivos para la investigación y el desarrollo de tecnologías limpias. En 2015, la empresa recibió una subvención de 1.3 millones de dólares del Departamento de Energía de Estados Unidos para la investigación y el desarrollo de baterías de próxima generación. Este tipo de apoyo ha permitido a Tesla seguir innovando y mejorando sus vehículos eléctricos, lo que ha sido clave para su éxito en el mercado.
A pesar de la retórica del ex-presidente Musk y su alineación con el Partido Republicano, la empresa ha continuado haciendo lobby para obtener beneficios que son defendidos por el Partido Demócrata. Esto demuestra que, más allá de las diferencias políticas, Tesla ha sabido aprovechar las oportunidades que le han brindado los gobiernos para seguir creciendo y liderando la industria de los vehículos eléctricos.
En resumen, los préstamos gubernamentales, las exenciones fiscales y otras políticas favorables han sido fundamentales para el rápido crecimiento de Tesla. Estas medidas han permitido a la empresa desarrollar sus vehículos eléctricos, expandirse a nivel global y seguir innovando en tecnolog









